Este artículo describe un ejemplo ilustrativo de rediseño. Las cifras de seis días y nueve minutos no proceden de un cliente ni de una medición de rendimiento. Tampoco representan una promesa sobre cuánto tarda un visado completo.
Separar tres tiempos
La espera de un expediente en una cola, la pre-revisión automática y el tiempo de decisión del técnico son medidas distintas. Mezclarlas puede producir una comparación llamativa que no ayude al colegio a decidir. La propuesta de AI·Visado es reunir el contexto documental antes de que el técnico comience.
El recorrido propuesto
- El colegiado aporta los documentos del expediente.
- El sistema prepara observaciones de IA con la cobertura que permita el documento.
- El técnico contrasta el informe, revisa las piezas y comenta las correcciones necesarias.
- La persona competente resuelve cuando la documentación y el procedimiento lo permiten.
El informe automático puede equivocarse. Revisar las referencias y las partes no cubiertas forma parte de la tarea del técnico.
Cómo convertir el ejemplo en una prueba útil
Selecciona expedientes representativos y acuerda una línea de partida: número de documentos, extensión, complejidad, equipo revisor y criterios de cierre. Registra el tiempo de espera, el tiempo de revisión activa y las idas y vueltas por correcciones. Compara tareas equivalentes y conserva la muestra y las fechas junto con los resultados.
El piloto debe permitir valorar también la calidad: observaciones acertadas, omisiones, falsas alarmas y facilidad para localizar el documento al que se refiere cada comentario. Una reducción de tiempo sin ese contexto no basta para evaluar la herramienta.
Qué llevar a la junta
Un recorrido demostrable, una muestra con datos autorizados, resultados observados y límites del ensayo. El material para la junta ayuda a preparar esa conversación sin presentar el ejemplo como evidencia de ahorro.