Ecosistema AI·Colegio El motor de IA

La IA pre-revisa. El técnico decide.

Cada documento se analiza contra los criterios y la normativa de tu colegio, no contra el conocimiento general del modelo. La IA detecta deficiencias con su gravedad y su cita textual y propone un dictamen; pero la recomendación vinculante se re-deriva en código de forma determinista. La aprobación y la firma son siempre del técnico colegiado.

Principios del motor

Diseñado para asistir, nunca para suplantar al técnico

Cuatro decisiones de diseño que hacen del análisis una ayuda fiable y defendible ante una junta de gobierno: enmarca, no inventa; el dictamen lo decide el código; el humano firma; y todo queda registrado.

Verifica y propone

Extrae el texto del PDF y lo audita criterio por criterio solo contra la normativa y los criterios que configura tu colegio. Detecta deficiencias con su gravedad (leve, moderada, grave), exige una cita textual del documento para cada hallazgo y propone un dictamen razonado.

Anti-alucinación: dictamen re-derivado en código

La recomendación y la puntuación vinculantes no las fija el modelo: se recalculan en código de forma determinista a partir de las gravedades y la cobertura. Sin cita verbatim que respalde un hallazgo, no se afirma incumplimiento. La ausencia de información nunca cuenta como 'cumple'.

Human-in-the-loop

La IA no aprueba ni sella nada por sí sola. Genera un informe que el técnico revisa documento a documento; aprobar significa 'listo para revisión humana', no un visado concedido. La decisión final y la firma electrónica son siempre de una persona colegiada.

Transparente y auditable

Cada deficiencia deja una traza norma → hallazgo → cita → solución en pasos. El informe se guarda asociado al expediente, y toda la actividad queda en el registro de auditoría con fechas, identificadores y firma del que decide.

Capacidades

Capacidades de uso

Más allá de los principios, esto es lo que el motor de IA hace de forma concreta sobre cada expediente: lee el documento, lo coteja contra los criterios de tu colegio, deja una traza defendible y entrega al técnico un cribado listo para resolver. La IA nunca aprueba ni firma: prepara la decisión.

Lectura y pre-revisión del documento

  • Extraer el texto de cada PDF del expediente antes de analizarlo
  • Detectar si un documento es un escaneo sin texto o llega vacío y marcarlo como no analizable
  • Distinguir un documento deficiente de un fallo técnico del análisis, sin devolver puntuaciones falsas
  • Cotejar el texto criterio por criterio contra la checklist de tu colegio
  • Identificar el tipo de documento y aplicarle los criterios que correspondan
  • Derivar a revisión manual lo que no se puede analizar con garantías

Hallazgos, gravedad y dictamen

  • Clasificar cada deficiencia por gravedad (leve, moderada, grave)
  • Exigir una cita textual del propio documento para sostener cada hallazgo
  • Declarar 'no consta' lo que falta, sin rellenar huecos con suposiciones
  • Proponer una puntuación y una recomendación razonada (aprobar, corregir o rechazar)
  • Re-derivar en código el dictamen vinculante a partir de gravedades y cobertura
  • Aplicar la regla de prudencia: cobertura parcial nunca permite aprobar
  • Sugerir una solución en pasos para cada deficiencia detectada

Configuración por colegio

  • Definir la normativa y los criterios de análisis sin tocar código
  • Configurar criterios libres distintos por tipo de documento
  • Acotar la IA a tus criterios y prohibir el conocimiento general del modelo
  • Aplicar tu terminología (visado, certificación, informe) también en el análisis
  • Mantener tus criterios aislados de los de cualquier otro colegio
  • Relanzar el análisis de un expediente cuando se actualizan los criterios

Entrega al técnico y traza

  • Presentar el informe en el panel del técnico, documento a documento
  • Dejar una traza norma → hallazgo → cita → solución por cada deficiencia
  • Guardar el informe asociado al expediente, con su puntuación y recomendación
  • Permitir al técnico aceptar, matizar o descartar cada hallazgo antes de resolver
  • Registrar cada análisis y resolución en la auditoría con fecha e identificadores
  • Encadenar el dictamen con la firma humana, que es quien aprueba y sella
Cómo funciona

Del PDF al dictamen, paso a paso

Extracción del texto

Al presentar el expediente, la plataforma extrae el texto de los PDF. Si un documento es un escaneo sin capa de texto o llega vacío, no se inventa un análisis: se marca como no analizable y se deriva a revisión manual.

Cotejo contra tus criterios

El texto se audita criterio por criterio contra la checklist de normativa y los criterios libres que tu colegio configura, sin tocar código. Si un criterio no figura en tu lista, no se evalúa: prohibido el conocimiento general del modelo.

Hallazgos con cita textual

Cada deficiencia se clasifica por gravedad y se acompaña de la cita verbatim del documento que la respalda y de una solución en pasos. Lo que no consta se declara como tal; nunca se rellena un hueco con una suposición.

Dictamen re-derivado

La recomendación final (aprobar, corregir o rechazar) y la puntuación se recalculan en código a partir de las gravedades y la cobertura. Si la cobertura es parcial, el dictamen no puede ser 'aprobar': prudencia por diseño.

Decisión del técnico

El informe llega al panel del técnico, que revisa documento a documento, decide y firma. La IA aporta el cribado; la responsabilidad y la firma electrónica siguen siendo humanas y quedan auditadas.

Casos de uso

Casos de uso

El mismo motor sirve a colectivos y situaciones muy distintos, porque cada colegio configura sus propios criterios y su propia terminología. Estos son escenarios reales en los que la pre-revisión con IA ahorra trabajo de cribado sin sustituir el criterio del técnico.

Colegios de arquitectura

Un proyecto llega con memoria, planos y anexos en varios PDF. La IA extrae el texto, coteja cada documento contra la checklist de visado del colegio y entrega al técnico las deficiencias con su gravedad y su cita textual, de modo que la revisión empieza ya cribada y no desde cero.

Arquitectura técnica y aparejadores

En documentación de seguridad y salud o de dirección de ejecución, el motor señala lo que no consta frente a lo que incumple, sin confundirlos. El aparejador ve qué falta aportar y qué corregir, con la cita del propio documento que respalda cada observación.

Ingenierías industrial, de caminos, telecomunicación o agronómica

Cada colegio de ingeniería define su normativa y sus criterios libres por tipo de documento, sin tocar código. La IA evalúa solo contra esos criterios configurados —no contra el conocimiento general del modelo, que puede estar desactualizado— y propone un dictamen que el técnico resuelve.

Junta de gobierno

La junta necesita un cribado defendible. Cada deficiencia deja una traza norma → hallazgo → cita → solución, la recomendación vinculante se re-deriva en código de forma determinista y la firma es siempre de un técnico colegiado: una asistencia auditable que se puede explicar ante cualquier reclamación.

Secretaría técnica

Ante picos de expedientes, la pre-revisión ordena la cola: separa lo no analizable, prioriza por gravedad de los hallazgos y deja cada informe asociado a su expediente. El equipo dedica su tiempo a resolver, no a buscar dónde está cada deficiencia.

Técnico revisor

En su panel recibe el documento con los hallazgos propuestos y puede aceptarlos, matizarlos o descartarlos antes de aprobar, corregir o rechazar. La IA aporta el cribado; la decisión final y la firma electrónica siguen siendo suyas y quedan registradas en la auditoría.

Seguridad de la plataforma

Seguridad del motor de IA

El análisis con IA es la parte más sensible de la plataforma: maneja el texto de tus proyectos y emite un dictamen previo. Por eso lo hemos diseñado para que la IA nunca tenga la última palabra ni vea datos de otros colegios. Sus criterios viven aislados en tu colegio, su veredicto se vuelve a calcular en código antes de mostrarse y cada análisis queda trazado de extremo a extremo. Estos son los controles que lo sostienen.

Criterios de IA aislados por colegio

Cada colegio es una isla dedicada: su propia base de datos, su almacenamiento y sus secretos de despliegue. Los criterios de análisis (la normativa que la IA aplica) viven dentro de esa isla y, además, toda consulta dentro de la aplicación filtra por colegio, sin acceso cruzado entre colegios.

La IA no firma ni decide

El dictamen es siempre una propuesta previa. La aprobación, la corrección o el rechazo los decide y firma una persona del colegio (human-in-the-loop). La IA orienta, pero no resuelve ni estampa visados.

Dictamen re-derivado en código (anti-alucinación)

La recomendación y la puntuación no se toman tal cual las devuelve el modelo: se vuelven a calcular en código a partir de las deficiencias detectadas y su gravedad, con topes de prudencia. Si el texto del modelo y los hechos no cuadran, manda el cálculo, no la redacción.

Cada paso trazado y minimizado

Cada análisis queda registrado con identificadores, fechas y el hash SHA-256 del documento, y solo se envía a la IA el texto necesario (extracto truncado), sin volcar el expediente completo. Así se sabe siempre qué se analizó, cuándo y sobre qué versión exacta del documento.

Cifrado en reposo y almacenamiento con URL firmada

Las claves sensibles se cifran en reposo con scrypt + AES-256-GCM. Los PDF se guardan en Cloudflare R2 y se sirven mediante URL firmada temporal, sin exponer nunca el bucket de forma pública.

Auditoría, acceso controlado y dependencias al día

Auditoría completa de cada acción (quién, qué, IP y fecha), sesiones con expiración, control de origen y login por certificado FNMT cuando procede. Las dependencias se mantienen actualizadas como parte del mantenimiento de seguridad.

Preguntas frecuentes

Lo que suele preguntarse.

No. La IA hace una pre-revisión: extrae el texto, detecta deficiencias con su gravedad y su cita textual y propone un dictamen. La recomendación vinculante se re-deriva en código de forma determinista a partir de las gravedades y la cobertura, no la fija el modelo. Y la decisión final, junto con la firma electrónica, la toma siempre el técnico colegiado.

El modelo solo puede evaluar contra los criterios y la normativa que configura tu colegio; tiene prohibido usar conocimiento general (CTE, REBT, deontología, etc.) porque puede estar desactualizado o no aplicar al expediente. Además, cada deficiencia exige una cita textual del documento: sin esa cita, no se afirma incumplimiento, se declara 'no consta'. La ausencia de información nunca cuenta como cumplimiento.

Contra la checklist de normativa y los criterios libres que tu colegio define en su configuración, sin tocar código. Cada colegio (y cada tipo de documento) puede tener los suyos. Si un criterio no figura en tu lista, la IA no lo evalúa, y si no hay normativa configurada, lo deja constar en el informe en lugar de inventarla.

No se fuerza un análisis ni se devuelve una puntuación falsa. El documento se marca como no analizable, con la indicación de aportar un PDF con texto seleccionable (o aplicarle OCR) o de pasar a revisión manual. La plataforma distingue un 'documento deficiente' de un 'fallo técnico del análisis' para no engañar al técnico.

Sí. El informe de cada análisis se guarda asociado al expediente, con su puntuación y su recomendación, y deja una traza norma → deficiencia → cita → solución por cada hallazgo. Toda la actividad de revisión y resolución queda en el registro de auditoría con fecha, identificadores e IP, de modo que cada decisión es reconstruible.

Empieza hoy

Lleva el sello de AI·Colegio a tu colegio.

Cuéntanos cómo trabaja tu colegio y te mostramos el ecosistema con un caso real. Sin compromiso.