Cuando un colegiado sube un proyecto en PDF a AI-Visado, lo primero que ocurre no es una decisión, sino una lectura. La inteligencia artificial pre-revisa el documento, extrae información objetiva y prepara un dictamen que el técnico o la junta tendrán delante para resolver más rápido y con mejor criterio. Pero conviene dejar clara desde el principio una distinción que define todo el producto: la IA asiste y propone, nunca visa sola.
En este artículo detallamos qué mira exactamente esa pre-revisión, qué entrega como resultado y, sobre todo, qué no decide y por qué.
Qué extrae y comprueba la IA
El motor de análisis trabaja sobre el contenido real del documento, no sobre suposiciones. En la fase de pre-revisión, la plataforma realiza varias tareas concretas:
- Extrae el texto del PDF para poder analizarlo.
- Calcula el hash SHA-256 del archivo, una huella única que servirá luego para verificar su integridad.
- Identifica el tipo de documento (memoria, planos, certificado, etc.).
- Detecta el autor y el número de colegiado asociados al proyecto.
- Contrasta el contenido con la normativa configurable que cada colegio define para sus criterios de revisión.
Con todo ello, emite tres salidas que acompañan al expediente: una puntuación, un listado de deficiencias documentales detectadas y una recomendación. Esa recomendación es exactamente eso, una sugerencia razonada, no un veredicto.
Qué NO decide la IA
Aquí está el punto que más nos importa transmitir. La IA puede señalar que falta una firma, que un plano no cuadra con la memoria o que un dato del colegiado no aparece. Lo que no hace, en ningún caso, es resolver el visado por su cuenta.
La decisión de aprobar, solicitar corrección o rechazar un expediente es siempre humana. La toma el técnico competente o la junta del colegio, que ven la propuesta de la IA como una herramienta más, pero conservan íntegramente la responsabilidad sobre el resultado. La plataforma no aprueba expedientes en automático, no sella sin orden humana y no sustituye el juicio profesional.
Y porque cada acción queda registrada, esa decisión es trazable: quién resolvió, cuándo y en qué sentido queda guardado en la auditoría íntegra de la plataforma.
La IA acelera la revisión y reduce el trabajo mecánico, pero la firma y la responsabilidad del visado siguen siendo de quien tiene la competencia para ejercerlas.
Por qué la última palabra es humana
Esto no es una cautela comercial, sino una consecuencia jurídica. El visado es un acto con efectos legales: certifica que un proyecto cumple unos requisitos y compromete la responsabilidad del colegio profesional que lo emite. Esa responsabilidad no puede delegarse en un algoritmo, ni técnica ni legalmente.
AI-Visado está alineada con el marco que regula el visado colegial en España, incluido el RD 1000/2010, y con el Esquema Nacional de Seguridad (ENS). En ese marco, la garantía la aporta una persona competente que decide; la IA solo le ahorra tiempo y le da una base de partida más completa. Por eso el diseño del producto separa de forma deliberada el análisis (automático) de la resolución (humana).
Qué pasa después de la decisión humana
Una vez el técnico o la junta resuelve, la plataforma se encarga del trabajo técnico de forma fiable y verificable:
- Sella cada página del documento con un código QR.
- Firma con certificado FNMT bajo el reglamento eIDAS.
- Añade un sello de tiempo cualificado conforme a RFC 3161.
- Genera el certificado de visado con su CSV (código seguro de verificación).
- Emite la factura correspondiente.
- Avisa al colegiado por email y WhatsApp.
Cualquier persona puede comprobar después la autenticidad de un documento visado desde la página pública de verificación, ya sea introduciendo su CSV, escaneando el QR o validando el hash del archivo. Todo ello con cifrado en tránsito y en reposo, con los datos alojados íntegramente en la Unión Europea y conforme al RGPD, donde el colegio es el responsable del tratamiento y AI-Visado el encargado.
En resumen
La IA de AI-Visado mira mucho y bien, pero decide nada. Lee, ordena y propone para que la revisión sea más rápida y consistente, dejando intacta la única cosa que no debe automatizarse: la decisión profesional y su responsabilidad.
Para recordar
- La IA extrae texto, hash SHA-256, tipo de documento, autor y número de colegiado, y contrasta la normativa del colegio.
- Su salida es una puntuación, deficiencias y una recomendación: una propuesta, no un veredicto.
- Aprobar, corregir o rechazar es siempre una decisión humana del técnico o la junta, y queda en auditoría.
- La razón es jurídica: la responsabilidad del visado no se puede delegar en un algoritmo (RD 1000/2010, ENS).
- Tras la decisión, la plataforma sella con QR, firma con FNMT/eIDAS, añade sello de tiempo y emite certificado con CSV verificable.